Nuestra filosofía y misión
Formando a la persona integral en la fe, el conocimiento y la virtud.
En la Escuela Católica St. Joseph en Enid, Oklahoma, creemos que cada niño es creado a imagen y semejanza de Dios y está llamado a convertirse en la persona que Dios desea que sea. Enraizada en el Evangelio de Jesucristo y guiada por la visión pastoral de la Visión 2030 del Arzobispo Paul S. Coakley: Id y haced discípulos, nuestra escuela existe para formar jóvenes discípulos que busquen la verdad, vivan virtuosamente y sirvan a los demás con generosidad y alegría.
Nuestro trabajo se orienta a la formación integral de la persona —mente, cuerpo y alma— dentro de una comunidad comprometida con la verdad, la bondad y la belleza. La educación católica en la Escuela Católica San José no es solo una preparación para el éxito académico, sino también un fundamento para una vida de fe y un discipulado que perdure toda la vida.
Nuestras convicciones fundamentales
Cristo en el
Centro
Todo lo que hacemos comienza y termina con Jesucristo. Nos esforzamos por cultivar una cultura de encuentro que invite a estudiantes, familias y personal a una relación más profunda con Cristo a través de la oración, la vida sacramental y el testimonio gozoso. Cristo es la medida de nuestra enseñanza, nuestras relaciones y nuestra vida compartida como comunidad escolar.
Formación de la persona en su totalidad
En colaboración con la Oficina de Educación Católica de la Arquidiócesis de Oklahoma City, la Escuela Católica St. Joseph se compromete a educar al niño de manera integral: intelectual, espiritual, moral y socialmente. La excelencia académica, la formación espiritual y la integridad moral son inseparables en una auténtica educación católica.
Discipulado misionero
Inspirados por la Visión 2030, formamos discípulos misioneros preparados para interactuar con el mundo con valentía, esperanza y caridad. Nuestros estudiantes aprenden que la fe no es privada ni pasiva, sino que se vive a través del servicio, el liderazgo y la búsqueda de la verdad en el amor.
Colaboración con las familias y la parroquia
Los padres son los principales educadores de sus hijos en la fe y la vida. En colaboración con las familias, la comunidad parroquial de la Iglesia Católica de San Francisco Javier y la Arquidiócesis de Oklahoma City, la Escuela Católica de San José apoya a los padres en su sagrada vocación de criar a sus hijos en la fe, la virtud y la sabiduría.
Excelencia en la tradición católica
Enmarcados en la rica tradición de la educación católica, mantenemos altos estándares académicos basados en la herencia intelectual católica. Buscamos no solo enseñar a los estudiantes qué pensar, sino cómo pensar, formando mentes guiadas por la razón, iluminadas por la fe y orientadas hacia la verdad.
Comunidad y administración
Fomentamos una comunidad escolar caracterizada por el respeto, la gratitud y la administración responsable de los dones de Dios. Animamos a los estudiantes a servir generosamente a los demás, a cuidar la creación y a reconocer su responsabilidad con el bien común.
Nuestra filosofía en la práctica
Nuestra filosofía se vive a diario a través de los ritmos y las expectativas de la vida escolar:
- Oramos diariamente, celebramos los sacramentos con fidelidad e integramos la fe católica en todas las áreas del conocimiento.
- Cultivamos un ambiente alegre, disciplinado y acogedor en el que se respeta la dignidad de cada niño.
- Buscamos la excelencia académica a través de una enseñanza rigurosa, la creatividad y la investigación crítica.
- Involucramos a los estudiantes en actos de servicio, liderazgo y responsabilidad social.
- Fomentamos el aprendizaje permanente, la valentía moral y el discernimiento vocacional guiados por el Espíritu Santo.
Nuestra visión para los graduados
Los graduados de la Escuela Católica St. Joseph serán:
- Discípulos fieles que conocen y aman a Jesucristo y participan activamente en la vida de la Iglesia.
- Personas que aprenden a lo largo de toda la vida, que buscan la verdad, piensan de forma crítica e integran la fe y la razón en la vida cotidiana.
- Líderes compasivos que sirven a los demás con humildad, integridad y compromiso con la justicia.
- Testigos gozosos que reflejan el amor de Dios en sus hogares, comunidades y en el mundo entero.

